Discursos y Presentaciones
 

"La conducción económica en Uruguay: Una visión estratégica


Conferencia del ministro de Economía y Finanzas,
Danilo Astori. (18/05/2005)


Gracias a todos por estar aquí acompañándonos en esta nueva reunión de trabajo de ADM; yo quiero agradecer especialmente al querido amigo Jorge Abuchalja, Presidente de ADM, esta nueva invitación a participar en una actividad de la Asociación, que nos permite reflexionar a todos sobre temas importantes del país. Pero en realidad quiero agradecer a ADM por toda su historia, que hace mucho tiempo comenzó, en la que he podido participar permanentemente, en la que he podido aprender muchas cosas, escuchando a compatriotas ilustres, pero también connotadas personalidades internacionales que desde, precisamente este mismo lugar que hoy estoy ocupando como Ministro de Economía, nos han permitido pensar, nos han ayudado a pensar, desde diversos enfoques, desde distintas perspectivas, y nos han permitido –como decía recién– aprender. Así que gracias a ADM por toda su historia y no sólo por la invitación de hoy. Agradezco muchísimo a los compañeros del gobierno que están hoy aquí presentes, autoridades nacionales, departamentales, integrantes del cuerpo diplomático, y a todos ustedes queridos amigos, que están acompañándonos para pensar juntos. Yo quiero compartir con ustedes un sentimiento: como siempre me ocurre cuando llego a esta casa, percibo que predomina el afecto, y cuando uno tiene ese sentimiento, seguramente mejora su posibilidad de contribuir al pensamiento colectivo. Es verdad lo que decía Jorge: el país tiene hoy un gobierno de izquierda, que me enorgullezco en integrar. Es cierto también que el pueblo uruguayo ha confirmado, con mucha fuerza, su decisión en las pasadas elecciones municipales. Pero yo quisiera hoy, más que poner el acento en el signo ideológico, en el origen de las ideas, hasta en ese lugar geométrico en el que pensamos cuando hablamos de izquierda, poner el acento en un concepto, y quiero que me permitan elegir ese concepto, que es el de esperanza. Concepto de esperanza de construir entre todos, sin exclusiones de ningún tipo, un país mejor. Un país en el que todos tengamos nuestro espacio para contribuir, desde el lugar que ocupemos; un sentimiento que está por encima, no sólo de los colores partidarios y los orígenes ideológicos, sino también de los gobiernos, que democráticamente se suceden en el país. Es desde esa convicción que quiero hoy compartir con ustedes, algunas características fundamentales de la conducción económica de este gobierno, y que hemos preferido titular “una visión estratégica”.

Una visión estratégica que intenta poner el acento, el énfasis, en un horizonte de mediano y de largo plazo, sin excluir por supuesto las referencias al corto plazo, como veremos enseguida. Pero ese horizonte de mediano y largo plazo, que es el único que nos puede permitir entender el rumbo que hemos diseñado, el rumbo que hemos formulado y hacia el cual nos dirigimos, e invitamos a todos a sumarse con sus respectivos esfuerzos. Por eso lo de visión estratégica. Y quiero que me permitan, a los efectos de ordenar esta exposición, adelantar cuales son los seis puntos a los que me voy a referir:

  • En primer lugar, el país que hemos recibido.
  • En segundo lugar, la estrategia diseñada.
  • En tercer lugar, las tareas ya realizadas, en estos dos meses y medio de gobierno.
  • En cuarto lugar, el comienzo de las reformas estructurales, que ya están en marcha; y que adelanto, considero personalmente, sonel corazón de la propuesta de este gobierno en relación a los anteriores.
  • Las metas macroeconómicas a corto plazo; por eso les decía que también vamos a hablar del corto plazo (el corto plazo es este año y el año próximo, para ir definiendo desde ya el lapso que identificamos con esa expresión).
  • Y en último lugar, quiero que culminemos repasando lo que ha ocurrido en los primeros meses de este año, ya no en términos de proyección, de hipótesis, de supuestos, de deseos, sino de realidades. 
EL PAIS RECIBIDO

El primer punto, el país recibido, quiero definirlo a través de cuatro características:

Primero: hemos recibido un país en franca recuperación productiva, que ya comenzó claramente el año pasado, y que se ha manifestado desde muchos puntos de vista: evolución de la producción (el año pasado el país creció 12%), conducta exportadora, evolución del nivel de actividad, recaudación impositiva, sólo para mencionar algunos indicadores. Y esto para un gobierno nuevo –amigos y amigas– es muy importante. Una cosa es empezar a trabajar con viento en contra; otra cosa es empezar a trabajar con viento a favor, y hemos tenido esa fortuna.

Simultáneamente, es un país en el que –como todos sabemos– hay una gran incidencia, dolorosa incidencia, de pobreza, desigualdad y exclusión. Características que lamentablemente, como consecuencia de la evolución que hemos tenido en los últimos años, han aumentado.

En tercer lugar tenemos que decir algo que retomaremos inmediatamente: la principal polea de transmisión de estas características negativas, han sido los problemas de empleo. Problemas de empleo, que no sólo debemos percibir desde el punto de vista cuantitativo (esto es, la insuficiencia de los puestos de trabajo, generando entre otras cosas una gran exportación de desocupación), sino también desde el punto de vista de su calidad (ha habido demasiado empleo precario, demasiado subempleo, y demasiado empleo muy mal retribuido).

Finalmente, hemos recibido un país muy endeudado, sobre todo como consecuencia de la gran crisis del 2002, que obligó al Uruguay a reclamar –único camino posible, dicho sea de paso– una gran asistencia financiera de los Organismos Multilaterales de Crédito, que brindaron al país la mayor ayuda de su historia, lo que a su vez se transformó en la mayor dependencia de su historia. El Uruguay es el país más endeudado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en relación a su producto, en el mundo. El más endeudado en el mundo, en relación a su Producto Bruto Interno (PBI). El Uruguay ocupa el segundo lugar mundial en exposición crediticia del Fondo Monetario Internacional (FMI), en relación al capital que aporta el país. Sólo esos datos nos alcanzan para percibir la fuerza de este endeudamiento público, que en este momento representa aproximadamente el 90% de lo que producimos anualmente en el país. 

LA ESTRATEGIA DISEÑADA

Una apuesta a la inversión

Este es el primer punto que yo quería compartir con ustedes. Ante esta situación: ¿qué estrategia hemos diseñado? Si la principal polea de transmisión de la pobreza, la desigualdad y la exclusión, son los problemas de empleo; es absolutamente necesario, imprescindible, invertir el funcionamiento de esa polea, para tratar de que sea una polea transmisora de mayor calidad de vida, de mayor bienestar –sobre todo de los que más han sufrido–, de mayor equidad, de mayor igualdad de oportunidades en el país. Y eso se logra de una sola manera: invirtiendo productivamente. Esto es, logrando un incremento sustancial de la inversión productiva, en un país donde la baja inversión es un problema estructural, un problema de largo plazo. Un problema que lamentablemente ha encontrado al Uruguay ocupando casi siempre los últimos lugares de América Latina; una región donde la inversión no se caracteriza por su importancia.

Recuperación de la confianza y el crédito

Si la estrategia se encabeza por un incremento importante de la inversión productiva, es absolutamente indispensable recuperar algo que se nos lastimó seriamente en el país en los últimos años: la confianza y el crédito. Porque es inconcebible que un país pueda estimular su inversión productiva, sino dispone de financiamiento adecuado para la misma.

Presión tributaria adecuada

Pero ello a su vez exige otros componentes, que también son componentes estratégicos para este gobierno: una presión tributaria adecuada, esto es, coherente con la rentabilidad de la inversión productiva, en la que el sector privado está llamado a jugar un papel protagónico, entre otras cosas porque el sector público no dispone de recursos para jugar un papel relevante, por lo menos a corto y a mediano plazo.

Unescenario estructural coherente:

Y un escenario estructural, coherente con la necesidad de incrementar la inversión productiva. Este escenario estructural coherente, tiene cuatro ingredientes, a su vez, cuatro pilares de sustentación:

  • El primero: establecimiento de reglas claras para los inversores y compromisos del gobierno para mantenerlas.
  • Segundo: acuerdos con los Organismos Internacionales de Crédito, de los que el Uruguay depende tanto; tiene la mayor dependencia de su historia. Y subrayo esto, en el sentido de que lograr esos acuerdos es, evidentemente en el Uruguay de hoy, una inyección de confianza y estabilidad.
  • En tercer lugar: reformas estructurales, sobre aspectos que están muy arraigados en la historia del país y por eso llamo estructurales. Aspectos que el país ha venido postergando durante demasiado tiempo, y ha llegado la hora de encarar.
  • Y finalmente: una conducta fiscal muy cuidadosa. Una conducta fiscal que haga sostenible el programa que nos hemos propuesto con los organismos internacionales de crédito, el cumplimiento de los compromisos que Uruguay ha asumido, y la celebración –precisamente– de acuerdos con esos organismos, que permitan disponer del escenario estable que estamos buscando. Una conducta fiscal que sea consistente con los objetivos que se ha trazado el país en materia de inversión, y que a corto plazo exigen esa inyección de confianza a la que yo me refería antes.

De esta manera entonces, esos cuatro ingredientes son absolutamente fundamentales para tener el escenario estructural del que hablábamos antes.  

LAS TAREAS REALIZADAS

Vamos ahora al tercer punto: las tareas realizadas hasta ahora, en estos dos meses y medio, a la luz de los objetivos perseguidos y la estrategia diseñada.Lo primero que tuvimos que encarar, a las 48 horas de asumir, fue una crisis en una institución financiera: la Cooperativa Nacional de Ahorro y Crédito. Pero nos propusimos encarar esa crisis, que se venía arrastrando desde antes, con un criterio estratégico; y es el criterio de no seguir utilizando recursos públicos para salvar instituciones de intermediación financiera. Y por eso mantuvimos firmemente ese criterio, que adelanto, mantendremos en tanto este gobierno éste conduciendo la economía uruguaya. Y contamos con una enorme colaboración y una disposición muy sacrificada de la Cooperativa Nacional de Ahorro y Crédito, para transitar el único camino legítimo, que a la luz de los criterios estratégicos expuestos era posible seguir: que fuera la propia institución y sus agentes participantes, los que encontraran con su esfuerzo el camino de la recuperación. Y fue posible: COFAC volvió a abrir sus puertas con la solidez que da el esfuerzo propio, no la dádiva o la asistencia de un sector público que compromete, sin pedir permiso, recursos de todos, al servicio del salvataje de una institución. Y ese es un criterio estratégico.

En segundo lugar, hemos realizado ya –a mi juicio, en tiempo récord– los acuerdos con todos los personales de los Organismos Multilaterales de Crédito, comenzando por el Fondo Monetario Internacional (FMI), y naturalmente incluyendo al Banco Mundial y al Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Y lo hemos hecho con dos condiciones que quiero subrayar, porque también son estratégicas. Primero: nosotros no vamos a aplicar el programa del Fondo Monetario Internacional (FMI); el Fondo Monetario apoya el programa de reformas estructurales de este gobierno (que es un concepto bastante diferente al anterior) y naturalmente analiza su consistencia y su sostenibilidad (esa sostenibilidad, que nos obliga a practicar una conducta fiscal muy rigurosa). Pero el programa de reformas, es el que diseño este gobierno. Y así como digo que el Fondo Monetario va a apoyar el programa de reforma del gobierno uruguayo; digo exactamente lo mismo, ampliado y profundizado, en los casos del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Luego, en unos minutos más, vamos a ver las principales cifras relevantes de este acuerdo, para que ustedes tengan una visión objetiva y no solo conceptual. Pero quiero señalarles, que en los primeros días de junio –esto es, en tres semanas– el acuerdo con el Fondo está yendo al Directorio del Fondo para hacer un acuerdo formal por tres años, generando el shock de confianza que un acuerdo con esa institución le genera a cualquier país. Y al mismo tiempo, en pocas horas –con posterioridad a la aprobación por el Directorio del Fondo del acuerdo– será aprobado nuestro acuerdo con el Banco Mundial; la estrategia de país del Banco Mundial con el Uruguay. Y ya estamos finalizando las últimas tareas preparatorias, para que en el mes de agosto quede aprobado en el Directorio del Banco Interamericano de Desarrollo, nuestro acuerdo con el BID, no por tres sino por cinco años, por todo el período de gobierno. Y esto –queridos amigos– a mi juicio, se realizó en un tiempo récord. No sólo por la situación delicada en que se encuentra el país; recuerden que el Fondo es el acreedor que ha tenido mayor exposición en relación al capital de cada país, en segundo lugar en el mundo, con Uruguay; recuerden que Uruguay es el país más endeudado del mundo, en relación a su Producto con el Fondo Monetario; por eso hablo de tiempo récord. Pero también hablo de tiempo récord por una segunda razón: el Uruguay tiene un gobierno nuevo; y nunca es fácil hacer un acuerdo rápido con un gobierno nuevo. Yo creo que aquí es absolutamente obligatorio destacar un capital intangible enorme que tiene este país, y que fue acumulado por el sacrificio de muchos: que es el respeto que se siente hacia el Uruguay en el mundo. El respeto por la seriedad con que el país ha cumplido todos sus compromisos internacionales. El respeto por la actitud de valentía y de coraje con la que se encaró el último gran trauma sufrido por la economía uruguaya. Y ese capital, que naturalmente jugó y jugo mucho para que tuviéramos un rápido acuerdo con los organismos internacionales, hay que cuidarlo. Todos tenemos que cuidarlo. No le pertenece a nadie, nos pertenece a todos nosotros, a los uruguayos. Y es un ingrediente fundamental para que este país, pequeño en tamaño, pequeño en capacidad económica, tenga la grandeza que debe tener en el contexto internacional por su seriedad, por la solvencia con que encara sus problemas.

En tercer lugar, hemos presentado en el día de ayer, en el Parlamento, criterios para superar los problemas aún subsistentes deendeudamiento interno, sobre la base de un principio irrenunciable para nosotros: no compartimos soluciones genéricas, entendemos que hay que analizar cada caso en particular, valorando diferentes criterios y características, tipo de actividad, conducta del deudor, seriedad, deseo de pago. Y por eso clasificamos a los deudores en tres categorías:

  • los más pequeños, los más indefensos, los que están en una situación crítica;
  • aquellos de un tramo intermedio, en el que hay voluntad de pago y merecen ser ayudados;
  • y una tercera categoría, que hemos llamado de deudores contumaces, que nunca han cumplido, que siempre han encontrado la manera de no pagar, que han hecho pagar sus deudas a todo el pueblo uruguayo.

Y hemos tomado medidas al respecto. A los más pequeños, los vamos a ayudar con quitas importantes. A los del medio, los vamos a ayudar con quitas menores, y seguramente con tasas similares a las normales. Y a los contumaces, directamente los vamos a ejecutar lo antes posible, además de publicar –como el país se merece– su trayectoria de deudores poco serios que han sometido a sus compatriotas, al duro precio de tener que responder ellos con sus recursos, a la situación generada por su mala conducta como deudores.

En cuarto lugar, hemos realizado una exitosa colocación de deuda en los mercados voluntarios de crédito, avalando por otra parte una decisión previa tomada, de frenar una colocación que realizaríamos en malas condiciones, y obteniendo resultados que estimulan a seguir adelante, porque esta colocación se realizo en dos horas y media, las demandas superaron ampliamente a la oferta que estaba haciendo Uruguay; y nos permite, por otra parte, tener asegurado el cierre de nuestra brecha financiera para todo el año 2005.

En quinto lugar, hemos definido criterios para orientar el próximo funcionamiento de los Consejos de Salarios: hemos definido un Salario Mínimo Nacional (hemos realizado esta definición en el marco de las metas macroeconómicas que enseguida vamos a compartir con todos ustedes); y hemos también realizado una definición de incremento del Salario Real Medio de los uruguayos, entre el primer semestre del año que viene y el primer semestre de este año, que estará oscilando entre 2 y 4 % (repito que estoy hablando de salario real y estoy hablando de salario medio). Éstas son las cifras en las que hemos propuesto orientar la discusión que está comenzando próximamente en los Consejos deSalarios.

Finalmente, en las próximas horas estaremos presentando, junto al Ministro de Trabajo y Seguridad Social, las pautas para un gran compromiso nacional en materia de empleo, ingresos y responsabilidades. Un compromiso con visión estratégica. Un compromiso que, entre otras cosas, nos permita a todos entender de qué estamos hablando cuando hacemos una negociación salarial. ¿Por qué lo del aumento del salario real de entre el 2 y 4 %?¿Por qué ese no es un hecho aislado? ¿Por qué se enmarca en una propuesta que va más allá de esta negociación? ¿Qué sentido adquieren las negociaciones en el marco del rumbo que está proponiendo el gobierno y el rumbo estratégico? En pocas palabras más: tenemos que entender de qué estamos hablando cuando nos sentamos a hacer una negociación salarial; todos: los empresarios, los trabajadores y el Estado.

EL COMIENZO DE LAS REFORMAS ESTRUCTURALES

Vamos ahora al cuarto punto: las reformas estructurales que ya hemos comenzado; porque las hemos comenzado todas. Algunas están más avanzadas, otras están en estado preparatorio, pero estamos trabajando en todas ellas, en todas las que yo voy a compartir con ustedes.

Sistema financiero:

  • Cambios en el Banco Central: autonomía y rediseño institucional
  • Mejoras en eficiencia de bancos públicos
  • Proceso de venta del NBC

La primera, en el sistema financiero, y en particular destacando los cambios que entendemos necesarios procesar en el Banco Central del Uruguay, tanto desde el punto de vista de lograr una mayor autonomía para la autoridad monetaria, como también su reestructura institucional, para hacer que sus tareas sean cada vez más eficaces.

En segundo lugar, queremos mejorar la eficiencia en todos los Bancos públicos; y hago mención especial al Banco de la República Oriental del Uruguay y al Banco Hipotecario, respecto al cual tenemos que seguir transitando por el sendero de cambio ya iniciado en el país.

En tercer lugar, con las nuevas autoridades del Nuevo Banco Comercial, hemos ingresado en una etapa muy importante para retornar totalmente a este Banco al sector privado, que es donde entendemos que debe estar. Y lo vamos a hacer con grandes profesionales que hoy dirigen el Banco, y evitando cuidadosamente repetir experiencias desgraciadas del pasado con la misma institución.

En cuarto lugar, nos proponemos a hacer un gran trabajo de impulso a la des-dolarización del país, lamentablemente muy acentuada. Lo que es lo mismo que impulsar un mercado de capitales en moneda local a mediano y a largo plazo, poniendo en marcha todos los instrumentos y productos que sea necesario poner en marcha e impulsar. Cuando pienso en instrumentos, pienso en la Unidad Indexada; cuando pienso en productos, pienso en el fideicomiso, en los certificados de depósitos, en los warrants, en el leasing, como posibilidades que aun el país tiene que desarrollar mucho para articular ahorro e inversión.

Sistema tributario:

  • Justicia, eficiencia y estímulos a la inversión
  • Simplificación
  • Mayor equilibrio de impuestos directos e indirectos
  • Revisión de exoneraciones y subsidios

Vamos a introducir cambios fundamentales en el sistema tributario, cambios de fondo que el país se debe hace mucho tiempo. Tanto se debe el país hace mucho tiempo estos cambios, que lo que ha hecho es transitar el camino exactamente inverso al de la reforma, ha hecho una anti-reforma tributaria. Porque cuando necesitó un impuesto por motivos fiscales, lo agregó a lo que ya existía. Cuando necesitó una exoneración para cierta actividad productiva, la aprobó sin analizar el efecto que tenía en el panorama global de exoneraciones y de renuncias fiscales que tiene el Uruguay. Cuando necesitó eliminar algún impuesto tampoco analizó –aunque estos casos fueron muy poco frecuentes en el pasado– que efecto podría tener desde un punto de vista global. Hemos decidido terminar con esta historia y hacer una reforma tributaria profunda, que ponga en juego todos los aspectos que debe poner en juego: los criterios de justicia –y ahí apunta el Impuesto a la Renta Personal–, los criterios de eficiencia. Queremos muchos menos impuestos en este país, porque hay muchos impuestos ineficientes con escasa capacidad recaudatoria, y con coherencia con la rentabilidad de la producción y la inversión productiva. Por eso hoy les hablaba de presión tributaria adecuada.

  • Administración tributaria:
    • Preparación para el nuevo sistema
    • Reforma de la DGI
    • Coordinación inspectiva y recaudatoria: DGI, DNA, BPS, MTSS y Ministerio del Interior

Estamos procesando cambios en la administración tributaria, porque un nuevo sistema tributario requiere una nueva administración tributaria, preparada para aplicar en la práctica el nuevo sistema. Una Dirección General Impositiva, con el principio fundamental de la dedicación exclusiva de sus funcionarios, y de la incompatibilidad de la función en la dirección con el asesoramiento a empresas, como ocurre ahora. Una Dirección General Impositiva con la tecnología de información necesaria para aplicar en la práctica el nuevo sistema, y también estrechamente coordinada con otras oficinas recaudadoras y de control en el país, como la Dirección Nacional de Aduanas, como el Banco de Previsión Social, y la Inspección de Trabajo.

Sistema de previsión social:

  • Caja Policial
  • Caja Militar
  • Caja Bancaria
  • Análisis de adecuación de parámetros previsionales

Queremos cambios en el Sistema de Previsión Social. Tenemos tareas pendientes muy impor­tantes en el país; por ejemplo, las tres Cajas paraestatales que aún no han sido transformadas, y que tienen un impacto fiscal muy negativo en el Uruguay. Estoy hablando de la Caja Bancaria, de la Caja Militar y de la Caja Policial; y esto tenemos que encararlo rápidamente en el país. Sin renunciar a estudiar permanentemente los parámetros sobre cuya base funciona el sistema de seguridad social en el país, concebido en su conjunto: edad de retiro, tiempo de trabajo, tasa de reemplazo; que siempre pueden ser objeto de mejora para que los resultados sean cada vez más eficientes.

Proceso presupuestario:

  • Estrategia política: expresión financiera del programa de gobierno
  • Adecuación del marco institucional

Estamos trabajando en reformas estructurales en el proceso presupuestario del país, tendiente a su modernización. Yo creo que si nos sinceramos entre todos nosotros, vamos a concluir –sin violentar mucho nuestra imaginación ni nuestra reflexión– que los presupuestos, desde hace mucho tiempo en el país, no se enmarcan en un rumbo estratégico; hace mucho tiempo. Mas bien son instancias donde el debate se politiza o se partidaza mucho, y la instancia presupuestal queda colgada como una oportunidad de hacer favores por un lado, de atender clientelas por otro. Nosotros queremos que el instrumento sea la expresión financiera de un plan de gobierno, y un plan de gobierno estratégico. Y que el Presupuesto de estos cinco años, ya vaya pensando en la coherencia que tiene que guardar con lo que el país tendrá que proponerse hacer en los subsiguientes cinco años, y sea coherente con estas reformas estructurales que estamos procesando. Por eso, la modernización del Presupuesto empieza por enmarcarlo en directivas políticas, no partidarias, políticas en el sentido estricto de la palabra: el rumbo del país, hacia donde va el país, y este es su Presupuesto; para esto va a gastar y va a recaudar; al servicio de éste país, no al servicio de objetivos menores, como lamentablemente ocurrió con mucha frecuencia en el país de las últimas décadas. Por eso, la modernización del Presupuesto empieza por tener adecuadas directivas políticas y una visión estratégica, y luego encontrar los espacios institucionales para discutir, a lo largo y a lo ancho del sector público, como se van a asignar los recursos y como se va, sobre todo, a controlar el gasto público. Que esa es una necesidad imprescindible del Uruguay de hoy, por sus restricciones fiscales. Esto es lo que entendemos por modernización del proceso presupuestario.

Clima de negocios:

  • Políticas de competencia
  • Legislación de quiebras y procedimientos concursales
  • Mejora en empresas públicas
  • Promoción comercial y atención de inversores

Estamos procesando, iniciando, el procesa­miento de reformas en el clima de negocios; queremos mejorar las condiciones de compe­tencia en el país. Una larga aspiración de la inmensa mayoría de las empresas de este país que son las micro, pequeñas y medianas empresas. Y que con justicia y legitimidad reclaman un mejor clima de competencia en el Uruguay, y lo estamos preparando con una ley de competencia, un proyecto de ley de competencia, tomando antecedentes recientes del Parlamento y trabajando en su mejoramiento. Estamos también elaborando nueva legislación sobre procedimientos concursales y quiebra, de modo de empezar a revertir una historia en la que toda empresa con dificultades seguramente termina quebrando en este país; y no dispone de alternativas para recuperarse, para reengancharse en la actividad y tratar de superar el mal momento que ha tenido.

Estamos trabajando para preparar a nuestras Empresas Públicas para la competencia. Nuestras Empresas Públicas ya han empezado a competir, y seguramente tendrán que competir cada vez más, por diversas razones que están mucho más allá de la voluntad monopólica o competitiva de los uruguayos. Pero que nos obligan desde ya a prepararlas, por una cuestión de responsabilidad y de adhesión al interés nacional. Si queremos que sigan siendo nuestras, tenemos que prepararlas para competir. Es un error creer que el monopolio asegura que las Empresas Públicas seguirán siendo empresas nacionales; más bien, apostar al monopolio es apostar a vegetar en la mediocridad. Apoyarlas para que compitan cada vez más, es confiar en ellas, es hacerlas cada vez más sólidas, es permitirles que desarrollen una participación cada vez más amplia en el ámbito en el que les ha tocado participar.Gestión de endeudamiento público:

  • Estrategia global en materia de condiciones de deuda: tasas, monedas, plazos, etc.
  • Creación de una oficina de manejo de deuda en el Ministerio de Economía y Finanzas, en coordinacion con el Banco Central

Y finalmente, queremos desarrollar un gran impulso a la promoción comercial del país. Entendemos que hay mucho para trabajar en esta materia; Uruguay está desaprovechando una enorme cantidad de oportunidades de colocarse en el exterior con su inmensa cantidad de ventajas competitivas; aquellas que hacen que este país sea un país que puede aspirar a especializarse productivamente a altos niveles de calidad. Y al mismo tiempo, una ventanilla única para los inversores; inversores que tendrán las mismas reglas de juego, sean nacionales o del exterior, no habremos de discriminar según nacionalidades. Inversores a los que les queremos dar un tratamiento correcto y eficiente, desde el punto de vista de las tareas preparatorias de la inversión, que hoy no tiene el país. El país tiene una buena ley de inversiones, pero tiene una mala aplicación de la ley de inversiones.

Nosotros queremos también disponer de algo que el país nunca tuvo, y nos parece una paradoja que este país fuertemente endeudado no tenga, que es una oficina de administración y gestión de la deuda publica; que pueda diagramar y programar plazos de la deuda, que pueda razonar sobre la base del costo de la deuda, elegir tasas de interés, elegir oportunidades de colocación de deuda. Pues no tenemos una oficina de ese tipo; y la vamos a instalar próximamente -en el correr de este año- en el Ministerio de Economía y Finanzas.

LAS METAS MACROECONOMICAS A CORTO PLAZO

Queridos amigos, hagamos ahora un rápido repaso gráfico de las metas macroeconómicas de corto plazo, para el año 2005 y para el año 2006.

  • En materia de producción, estamos programando crecer este año al 6%, y el año próximo el 4%.
  • Las tasas de incremento del consumo privado son las que ustedes tienen ahí: 7,5% este año, 4% el próximo año.
  • Las exportaciones de bienes y servicios están evolucionando a esos ritmos: 12,5% este año, 10,5% el próximo año
  • Y las importaciones también, sobre la base de las cifras que ustedes tienen ahí.

 

METAS MACROECONÓMICAS A CORTO PLAZO

2005

2006

Producto Bruto Interno

6.0 %

4.0 %

Consumo Privado

7.5 %

4.0 %

Exportaciones bienes y servicios

12.5 %

10.5 %

Importaciones bienes y servicios

16.0 %

11.0 %

 

  • En lo que refiere a las metas de empleo, estamos proyectando la creación de 30.000 puestos de trabajo este año y 25.000 el próximo.
  • Una tasa de desempleo abierto 11,5% este año y 10% el próximo. Nuestra meta, les aclaro, es seguir disminuyendo la tasa de desempleo abierto en el resto del período.
  • Un aumento del salario real promedio de todo el Uruguay, de 3,2% este año y 2,3% el próximo año.
  • Y una inflación punta a punta (esto es, 1º de enero – 31 de diciembre) de 6,5% este año y 5,5% el próximo año.

 

METAS MACROECONÓMICAS A CORTO PLAZO

2005

2006

Incremento empleo (personas)

30.000

25.000

Tasa de desempleo (prom.año)

11.5 %

10 %

Aumento salario real promedio

3.2 %

2.3 %

Inflación(punta)

6.5 %

5.5 %

 

  • Las metas fiscales, acordadas con el Fondo Monetario Internacional: para este año un superávit primario de 3,5% (debe tenerse en cuenta que con el gasto que supone el Plan de Emergencia, estamos en un superávit estructural de más de 4,0% este año), aumentando a 3,7% en 2006 y a 4,0% en 2007.
  • Finalmente un déficit global agregado; y este dato me importa mucho destacarlo, porque es tan o más importante que el primero, es el resumen fiscal. Muchas veces la propia discusión de estos días nos lleva a poner el acento en el superávit primario, pero lo que más importa es el resultado fiscal final. Y el resultado fiscal final, va a ir disminuyendo de 1,7 a 0,8 del Producto Bruto Interno hacia el final del período; el menor déficit fiscal agregado en la historia contemporánea del Uruguay.

 

METAS MACROECONÓMICAS A CORTO PLAZO

2005

2006

2007

Superávit Primario

3.5

3.7

4 .0

Déficit Global

1.7

1.3

0.8

Gasto discrecional(*)

11.1

11.0

10.7

 

Superávit primario del sector público consolidado (en % del PBI)

Tenemos aquí una gráfica sobre la evolución del superávit primario del sector público consolidado…

Déficit global del sector público consolidado (en % del PBI)

y la representación gráfica de la evolución del déficit global agregado del sector publico consolidado, que acabo de comentar.

En materia de deuda pública, estamos proyectando durante el correr del período, una reducción, a aproximadamente 60% del Producto Bruto Interno en 2009. Les recuerdo que hoy estamos en 90%; llevar este 90 a 60 es un gran esfuerzo, pero nos va a permitir ir aumentando la distancia de dependencia respecto, sobre todo al Fondo Monetario Internacional. El principal esfuerzo de reducción de la deuda publica, se hará precisamente con el Fondo Monetario Internacional.

Deuda pública: Se reducirá a 60% del PBI en el 2009

LOS PRIMEROS MESES DE 2005

Vamos ahora simplemente a poner el acento, rápidamente, en los primeros meses de 2005, que es el punto siguiente que quería compartir con ustedes. El país sigue evolucionando bien, y tenemos que tener la confianza y la esperanza de que 2005 arrancó bien también. Por un lado, quiero señalarles por ejemplo, que la admisión temporaria, que es un indicador –y los empresarios lo saben– muy eficaz de nivel de actividad… (vamos a recordar lo que dice el decreto 420 de 1990: dice que el régimen de admisión temporaria, regula el ingreso, procesamiento, ensamblado y exportación de bienes cuya introducción, por determinado lapso, sin el pago de gravámenes y tributos, es permitida sólo a condición de su transformación e integración a un producto distinto al ingresado y cuyo único destino es la exportación); bueno, pues amigos, en los 4 primeros meses de este año –hasta hace pocos días–, en comparación con igual periodo del año anterior, esto aumentó 25% en el país; y éste es un dato muy positivo del nivel de actividad.

En segundo lugar, recaudación de la Dirección General Impositiva: les doy dos datos simplemente (en términos reales, a precios constantes):

  • La recaudación del IVA en los cuatro primeros meses –indicador eficaz de actividad– respecto a igual período del año anterior, aumentó 14%.
  • Y la recaudación total neta de la Dirección General Impositiva, en términos reales, en los cuatro primeros meses del año, aumentó 12%. Este es otro síntoma positivo de evolución de la economía uruguaya.
 LOS PRIMEROS MESES DE 2005 - Recaudación IVA e IMESI en términos reales

Y finalmente la conducta exportadora; quiero mencionar 3 cifras y terminamos con esto.

  • En primer lugar, en el mes de abril, respecto a abril del año pasado, las exportaciones uruguayas aumentaron 21%.
  • En segundo lugar, los primeros 4 meses del año, respecto a igual período del año anterior, muestran un incremento de 18%.
  • En tercer lugar, si tomamos los últimos 12 meses, contados desde abril hacia atrás, las exportaciones uruguayas han aumentado 26%.

Creo que son cifras extraordinariamente alentadoras, que nos tienen que inyectar confianza para seguir trabajando por la economía uruguaya.

LOS PRIMEROS MESES DE 2005 - Exportaciones totales de bienes

Queridos amigos, voy terminando esta exposición, señalándoles a todos, que esta estrategia, que en sus aspectos fundamentales he tratado de exponer, y sobre la que podemos profundizar ahora a partir de las preguntas, es, además de todo lo que hemos señalado, una estrategia de inclusión, una estrategia –si ustedes quieren– de abrazo a todos los uruguayos, para que se sumen a este esfuerzo, revirtiendo un camino en el que ha habido demasiada exclusión en el pasado, por diferentes motivos y diferentes perspectivas. Es una estrategia para que todos seamos conscientes de nuestras responsabilidades, en el lugar en el que nos toca actuar en la vida, sea como empresarios, sea como trabajadores, sea como integrantes de un gobierno, porque todos tenemos cosas para aportar. Y en cada ámbito una estrategia de inclusión nos exige hacer el esfuerzo por ser cada uno de nosotros cada vez mejores en lo que hacemos, al servicio del bien común, al servicio de las necesidades colectivas del Uruguay. Todos tenemos que construir un lugar digno, desde el cual aportar lo mejor de nuestros esfuerzos, para obtener al mismo tiempo los mejores resultados posibles. El Plan de Emergencia es también eso, o diría, es en primer lugar eso. Es un mecanismo, un instrumento de inclusión de compatriotas que desgraciadamente han tenido que sufrir mucho en la vida, sobre todo en los últimos años. Y por eso también el Plan de Emergencia contribuye a generar ese shock de confianza y estabilidad en nuestras propias fuerzas. Yo creo que en la negociación salarial, que empezaremos a desarrollar en las próximas horas, también tendremos una excelente oportunidad de ubicarnos con responsabilidad, y hacer los aportes que cada uno de nosotros pueda hacer para que esta estrategia sobreviva y asegure al país confianza, permanencia en el tránsito hacia esta estratégica de desarrollo integral que estamos proponiendo. Yo creo que la conducta empresarial ha mejorado muchísimo en el Uruguay durante las últimas décadas. Y me permito, dispénsenme ustedes el atrevimiento de exhortar a seguir recorriendo el camino de la formación profesional, de la solvencia empresarial. De modo que en el Uruguay tengamos cada vez más empresarios y menos dueños de empresas. Empresarios profesionales, empresarios concientes de su responsabilidad, concientes de que la formación puede traer como resultado seguramente el conocimiento de alternativas para mejorar los resultados de la empresa, y en definitiva, mejorar los resultados de la experiencia que involucra a esos empresarios y al conjunto de trabajadores que disponen en esa empresa de un empleo productivo. Eso ayuda seguramente al sector empresarial a depender cada vez más de sus propios esfuerzos, y a depender cada vez menos de lo que el sector público de turno pueda darles. Por eso hay responsabilidades a cumplir y por eso también el sector público las tiene. El sector público tiene antes que nada la obligación de abrirle espacio y escenario al sector privado; de decirles: señores, éste es su ámbito de trabajo, nosotros habremos de cuidarlo. También tenemos que ser conscientes que debemos obtener buenos resultados en esa responsabilidad fundamental e indelegable de todo gobierno, que nosotros también tenemos. Mientras tanto, solamente hay que ser extraordinariamente severos con aquellos que pudiendo hacerlo, no pagan sus deudas, con aquellos que sin necesidad, evaden impuestos, y con aquellos que a través de actividades fraudulentas, infligieron un terrible daño, una terrible herida al país y a su gente. Por eso quiero decirles que en la tarde de hoy, voy a firmar una resolución del Ministerio de Economía y Finanzas, encomendando al sector contencioso de la Asesoría Jurídica del Ministerio, a iniciar las acciones judiciales pertinentes, tendientes a la recuperación de las sumas erogadas por el Estado y el Banco Central para asistir financieramente al ex Banco Comercial Sociedad Anónima.

Queridos amigos, gracias por la atención con la que han seguido esta charla. Espero que se haya transmitido con claridad las características fundamentales de la estrategia que queremos practicar, y naturalmente, ahora estaremos a la orden de las preguntas que ustedes deseen presentar.

Muchísimas gracias.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Pregunta: ¿Cómo se va a manejar la des-dolarización? Porque seguimos pensando en dólares, los ahorros son en dólares, nuestras cabezas piensan en dólares.

Danilo Astori: Bueno, yo creo que es una pregunta absolutamente pertinente, creo que todos podemos compartir el objetivo de des-dolarizar la economía uruguaya. Cuanto mayor es esta dolarización, menos posibilidades tiene nuestra política monetaria de tener un impacto. Creo que hay un problema cultural, no solo problemas económicos, y yo creo que aquí la labor comunicacional es absolutamente importante. Creo que tenemos que conversar mucho entre nosotros, presentar las desventajas que tiene el tener una tan intensa dolarización, y las ventajas que podría tener promover un mercado de capitales en moneda nacional. Todo esto apunta, reitero, en la dirección de incrementar las posibilidades de nuestra política monetaria. Por lo tanto el proceso de des-dolarización, lo consideramos una reforma estructural, porque no será sencillo avanzar por ese camino, y al mismo tiempo, como todo proceso en el que hay factores culturales muy profundos en juego, es necesario una comunicación muy intensa a este nivel para poder comprender las razones de la propuesta.

Pregunta: Cuándo habla de des-dolarizar, ¿incluye la prohibición de contratos u operaciones en dólares?

Danilo Astori: No, estas cosas no se hacen prohibiendo, estas cosas se hacen –por eso insistí tanto– comunicando y dialogando. No creo en las actitudes represivas en materia de política económica, nunca he creído.

Pregunta: Señor Ministro, dejemos los cambios estructurales para otra oportunidad, para cuando se concreten, será motivos de anuncio; pero hoy, ¿espera mantener la política cambiaria actual, aún con el dólar en una declinación pronunciada que puede llevarlo a 20 pesos? ¿Hay algún piso para el dólar? ¿Qué opinaría el Ministro de Industria o el Turismo o el Agricultura sobre el crecimiento de sus sectores?

Danilo Astori: Aquí hay dos componentes, uno de respuesta muy rápida y otro de respuesta un tanto más extensa. El de respuesta rápida alude a las reformas estructurales: las reformas estructurales son, constituyen, la porción más importante de esta estrategia de gobierno. Entonces con mucho gusto yo las puedo dejar para más adelante, pero si ustedes me permiten las voy a tratar permanentemente, siempre que tenga oportunidad de comunicarme con todos ustedes, porque entre otras cosas, una adecuada respuesta al segundo componente de la pregunta, exige saber hacia donde vamos; y no se puede saber hacia donde vamos, si no se tienen en cuenta las reformas estructurales que va a llevar adelante este país. Vamos al tema cambiario, un tema que obviamente está en un lugar destacado en la agenda pública, y legítimamente destacado; y que el gobierno está siguiendo paso a paso con la atención que merece. Ustedes ya saben que Uruguay a partir de 2002 eligió un régimen de política monetaria y cambiaria –que es el que está en vigencia– y que supone la adopción de un tipo de cambio flotante, y una política monetaria que pone el acento en la regulación de la cantidad de dinero con meta de inflación anunciada, y acerca de la cual el gobierno da certeza y se compromete con ella. Por supuesto, hay otro conjunto de metas macroeconómicas que acabo de presentar, con las que el gobierno está comprometido, que deberían ser puntos de referencia de la programación de la actividad productiva y empresarial. A mí me parece que tenemos que hacer un esfuerzo por ver todos los elementos que están en juego cuando se trata este tema. En primer lugar tenemos que diferenciar dos conceptos que son muy distintos, y que a veces lamentablemente confundimos, que son los conceptos de inflación en dólares y atraso cambiario.

  • Uruguay, a nuestro modo de ver las cosas, tiene hoy inflación en dólares; la del año pasado fue fuerte, la de este año va a ser mucho menor (entre otras cosas, porque estamos trabajando también sobre uno de los componentes de la inflación en dólares, que es la inflación en moneda nacional; la inflación en dólares admite como elemento comparativo la inflación que hay en moneda nacional).
  • Y atraso cambiario es otro concepto relativo, que alude a la capacidad de competencia del Uruguay. Y naturalmente, como todo concepto relativo, exige poner mucha atención en los puntos de la comparación. El otro día, en oportunidad de otra actividad similar a esta, en la que pudimos compartir inquietudes también con los empresarios, yo les señalaba que si elegimos como punto de partida la situación previa a la crisis de 2002, la competitividad promedio de la producción uruguaya hoy está 30% por encima de la que tenia en 2002. Y si hacemos un análisis comparativo con todos los mercados comercialmente relevantes para el Uruguay; Uruguay no sale mal parado en absoluto en casi ninguno.

¿Por qué es esto? Porque –y ahora viene otro ingrediente del razonamiento– hay una situación mundial nueva. Una situación mundial nueva, entre cuyos resultados, se genera una profunda y casi continua depreciación de la moneda estadounidense en todo el mundo. Estados Unidos tiene un extraordinario déficit fiscal. Pero, para poner simplemente un ejemplo de la magnitud de los fenómenos de los que estamos hablando, el superávit comercial de China con Estados Unidos, hoy, es de 150 mil millones de dólares; el superávit comercial sólo de China con Estados Unidos. ¿Qué hace China con ese superávit comercial? Dos cosas: acumula reservas y compra bonos de los Estados Unidos. Entonces, como compra bonos de los Estados Unidos, las tasas de interés se mantienen relativamente bajas, o no tan altas como podrían estar en otra situación. Yo les cuento esto, para que todo percibamos que nosotros no podemos analizar este tema con un criterio nacional. Lo tenemos que analizar conscientes de que en el mundo hay un problema, que como decía hace pocos días, indefectiblemente va a originar un ajuste fiscal en los Estados Unidos en algún momento, y una apreciación de las monedas de Asia-Pacífico; no sé sí simultáneamente o casi simultáneamente. Entonces, nosotros tenemos que ir monitoreando esta situación. Yo no puedo definir un piso para la evolución del tipo de cambio; sí puedo decir que lo estamos siguiendo con toda atención, concientes del problema que se puede generar en el país, y sabiendo que no vamos a repetir –como tantas veces lo hemos dicho– experiencias desgraciadas del pasado. Experiencias desgraciadas del pasado, que dicho sea de paso, se produjeron siempre con tipo de cambio fijo, no con tipo de cambio flotante; siempre. De manera que si miramos hacia atrás en la historia y decimos: no queremos nunca más perder competitividad de la producción; sepamos señores, que siempre se perdió con tipo de cambio fijo, administrado y preanunciado. Y hoy el dólar está flotando en el país.

Luego, sepamos diferenciar escenarios distintos: una cosa es una empresa que no tiene insumos importados, y otra cosa es una empresa que tiene insumos importados. Porque el tipo de cambio bajo, juega en los dos sentidos. Disminuye ingresos, pero también disminuye costos. Queremos soluciones al endeudamiento: bueno, sepamos que según sea el tipo de cambio nominal, se pueden o no encontrar soluciones para los endeudados en moneda extranjera; entre los que se cuenta el Estado, dicho sea de paso. Si nosotros además, queremos una recuperación del salario real, sepamos que la historia de las devaluaciones importantes en el Uruguay son historias de reducción del salario real. Como si fuera la otra cara de la misma moneda. Y sepamos que tenemos que recuperar la confianza en el sistema financiero, precisamente por un sendero de estabilidad.

Entonces, no respondamos a ansiedades de corto plazo, mantengamos la calma, pero sobre todo la certeza de que este gobierno, reitero, no va a permitir que se generen las mismas situaciones del pasado, en las que sí hubo atraso cambiario, sí hubo atraso cambiario, además de inflación en dólares, y donde las repercusiones sobre la economía fueron destructivas, absolutamente. Nosotros vamos a hacer un esfuerzo por ayudar a las empresas a disminuir costos en materia tributaria, en materia de tarifas públicas; vamos a ayudar a las empresas a disminuir costos por razones de disminución de costos financieros; vamos a ayudar a las empresas a generar un gran ambiente de innovación en el país. Porque el progreso tecnológico y el incremento de la productividad, es un sendero al que más que nunca hoy tenemos que apelar, cuando se presentan estos problemas cambiarios en el Uruguay, que repito, no son propios del Uruguay, acá no hay un problema nacional, hay un problema mundial.

Sin embargo, quiero culminar esta larga respuesta, haciendo un anuncio que considero importante: hace una hora, el Banco Central del Uruguay acaba de anunciar públicamente, la iniciación de licitaciones diarias para la compra de dólares, en línea con su política monetaria y en línea con la meta de incremento de reservas que tenemos que cumplir antes del 30 de junio. Anuncio hoy formalmente la compra de 60 millones de dólares por parte del Banco Central del Uruguay, iniciando en el día de hoy con la licitación de 2 millones de dólares y culminando la operación antes del 30 de junio, esto es antes de fines del mes que viene.

Periodista: Ministro, ¿qué efecto espera que tenga sobre el precio del dólar?

Danilo Astori: Obviamente un efecto estabilizador

Periodista: O sea ¿se llegó al piso, Ministro?

Danilo Astori: Yo no quiero hablar de piso señor periodista, ya dije que no estoy en condiciones de fijar un piso. No soy adivino además.

Periodista: porque teníamos la pregunta de un exportador, que quería que usted le dijera cuánto…

Danilo Astori: Ya contesté esa pregunta, pisos no hay.

Pregunta: ¿Usted cree que un productor exportador va a optar seguir invirtiendo en un negocio que le paga con un dólar que obviamente no flota libremente, mientras el Estado es el agente que directa o indirectamente opera sobre el mismo, en vez de colocar su capital en pesos en Unidades Indexadas lo cual aumenta el desempleo, etc.?

Danilo Astori: Bueno, no comparto lo afirmado en la pregunta: el Estado no está, ni digitando, ni toqueteando la evolución del dólar, no lo desea hacer. El anuncio que acabo de hacer, es un anuncio que se inscribe en nuestra política monetaria, que no la abandona, y que además cumple con una condición asumida con el Fondo Monetario. Pero si el dólar está bajo, el Banco Central lo tiene que aprovechar, y por eso salimos a comprar ahora.

Pregunta: Señor Ministro, en el ranking de preguntas, hay temas como el del dólar, que notoriamente ocuparon gran parte de las cuestiones; pero hay otras, con respecto al endeudamiento. Y específicamente le preguntan a usted, si cree que es justo que los deudores, aún los pequeños, tengan quitas y consideraciones, cuando otros deudores, también pequeños, tuvieron que hacer lo imposible, pero aun así cumplieron sus obligaciones. ¿Los que pagamos, somos siempre los más desprotegidos?

Danilo Astori: Creo que es una pregunta absolutamente legítima, y desde ya digo que comparto totalmente el espíritu. Pero les pido, y particularmente a quien formuló la pregunta, que lea detenidamente la propuesta que hemos presentado ayer en el Parlamento, que es la que vamos a aplicar en la práctica, y se va a dar cuenta que lo que más vamos a respetar, precisamente en el funcionamiento de la operación, es el sacrificio y la voluntad de pago que cada deudor ha hecho; lo que más vamos a respetar. Por supuesto que estaremos más abiertos a ayudar al que menos tiene –ni que hablar– y por eso hay un límite en los 15 mil dólares de deuda para practicar las soluciones más generosas, digamos así. Pero el criterio esencial, es el del sacrificio hecho para pagar. Por lo tanto, no es que vayamos a actuar en desmedro del que ya pago y se sacrificó; no, vamos a actuar en la misma línea del que ya pago y se sacrificó.

Periodista: Ministro, pero usted asoció la franja superior de los endeudados, por encima de los 200 mil dólares, creo que era, ¿sí?

Danilo Astori: No, yo anuncié 3 categorías. Anuncié una categoría de deudores pequeños, una demedianos y otra de deudores contumaces.

Periodista: A eso iba la pregunta, ¿por qué usted asocia el concepto de deudor contumaz a una franja.....?

Danilo Astori: No esta asociado señor periodista, son dos cosas diferentes. Simplemente nosotros vamos a poner en práctica soluciones por hasta 250 mil dólares

Periodista: Pero puede haber deudores contumacesen la franja más baja.

Danilo Astori: Por supuesto, ni que hablar, y van a hacer ejecutados así sean pequeños.

Periodista: Señor Ministro, lo que se anunció ayer, ¿coincide con lo que usted mencionó para el cierre de acuerdos tan exitosos que realizará Uruguay, de acuerdo a lo que usted ha hablado? O sea, ¿es lo que los Organismos Internacionales de Crédito esperaban el gobierno?

Danilo Astori: ¿Nos referimos al tema endeudamiento?

Periodista: Exactamente.

Danilo Astori: No fue un tema de discusión con los Organismos Internacionales, no figura en la agenda que hemos conversado; pero no tengo la más mínima duda de que no habrá problemas desde esepunto de vista.

Periodista: ¿Cómo se compatibilizan estos criterios con el anunciado por el Presidente Vázquez, de que nadie que se endeudó trabajando va a ser ejecutado?

Danilo Astori: Van en la misma línea. Porque se supone que si alguien se endeudó trabajando, es alguien que quiere pagar sus deudas. No se endeudó para perjudicar al acreedor. Se endeudó para trabajar.

Pregunta: Ministro, hay otra pregunta, que le demanda una opinión sobre las últimas declaraciones del representante de los deudores, en las que se expresa que las medidas tomadas por este gobierno son similares a las que asumieron los Ministros anteriores (Alfie y Bensión), con la salvedad de que están –es una afirmación de quien pregunta– de que están maquilladas.

Danilo Astori: No, no tengo ningún comentario para formular esa pregunta.

Pregunta: Preparar las empresas públicas para la competencia ¿significa liberalizar los monopolios existentes? ¿O abrirlas a nuevos mercados? Y en este caso ¿cómo se evita la subvención cruzada?

Danilo Astori: Prepararlas para la competencia significa muchas cosas. Para empezar, creo que los monopolios van cayendo solos, sin que se disponga su caída, como ocurrió con los que existen –y está ocurriendo todavía– en materia de telecomunicaciones, debido a razones de progreso tecnológico. O puede ocurrir en otras empresas como consecuencias de acuerdos internacionales que ha firmado el país, apenas estos acuerdos se apliquen realmente en la práctica. Así que me parece que no es necesario disponer la caída de los monopolios. Por eso yo decía que los monopolios están cayendo por razones ajenas a nuestra propia voluntad, monopólica o competitiva. Pero preparar es un concepto más profundo; hay muchas cosas para hacer. Por ejemplo: tenemos que inyectar solvencia profesional en la dirección de las empresas, y terminar con la vieja historia del premio consuelo al intendente no electo o al diputado no electo. Tienen que estar allí la gente que está preparada para gobernar una empresa pública . No estoy haciendo una convocatoria a la tecnocracia, estoy haciendo una convocatoria, que siempre es posible, al equilibrio entre capacidad y dirección política. Tenemos que tener estatutos objetivos en materia de funcionarios, y acabar con la vieja historia de acomodos, de favoritos, de amigos, de saltos por encima del escalafón que hubo durante tanto tiempo. Tenemos que tener mejor control social de la gestión pública. Tenemos que terminar con un sistema tributario absurdo para las empresas públicas: las empresas públicas son las únicas que pagan un impuesto que se llama Impuesto a la Compra de Moneda Extranjera. Tenemos que terminar con una historia que condena a las empresas públicas a pagar los aportes jubilatorios patronales más altos de toda la economía uruguaya, mientras sus competidores, o no pagan, o pagan mucho menos. Eso es preparar a las empresas públicas para la competencia; y apostar al progreso tecnológico y a la formación.

Pregunta: ¿Cuál es la distancia entre el “tenemos que”, y el “lo hicimos”?

Danilo Astori: Bueno, estamos comenzando, llevamos 75 días. Pero creo que ya hemos hecho avances importantes: si uno recorre los directorios de las empresas públicas va a encontrar gente preparada. Y avances importantes y notorios respecto al pasado. Eso es un progreso que hay que destacar.

Periodista: Ahora, con respecto a preparar las empresas públicas, usted dijo: terminar con el favoritismo. Acá hay un favoritismo –podríamos decir que en alguna medida y habida cuenta de cómo se integra la desocupación– que es, hasta escandaloso, que es la inmovilidad de los empleados públicos, Ministro. ¿No hace eso también a la mejora de la gestión? O sea, ¿usted puede mejorar la gestión de una empresa con funcionarios que saben que son inamovibles?

Danilo Astori: Bueno, precisamente en las empresas son amovibles, no son inamovibles. Porque a veces identificamos la connotación de inamovilidad con todo el sector público. No es así. Sólo una parte menor del sector público tiene funcionarios inamovibles. Es el primer comentario que quiero hacer. Y precisamente en el ámbito de las empresas públicas no hay inamovilidad. Segundo comentario: para mi no es un tema tabú, hay que discutirlo, y hay que mejorar las normas de derecho publico tendientes a asegurar una adecuada renovación de los recursos humanos. Así que, personalmente estoy abierto a esa discusión sin ninguna limitación.

Periodista: Bueno ya vamos abriendo el paraguas, porque son muchas más las preguntas que quedaron por hacer, de la calificadísima participación de empresarios, que las que pudimos. Pero hay básicamente algunas inquietudes vinculadas al decreto que inhibe al empresario de poder desocupar su fábrica ocupada por motivos gremiales; ese es un primer punto. Otro: se sigue percibiendo inquietud por la forma en que el gobierno manejó el caso GASEBA, donde, según se entiende en algunos sectores, se le impuso a la empresa tomar empleados que ya habían sido despedido hace casi una década.

Danilo Astori: Bueno, sobre el primer punto, y también sobre el segundo, aunque me refiero por separado a cada uno. Si hay un factor común entre ambos, es la apuesta al diálogo y a la búsqueda del acuerdo para solucionar una situación conflictiva. Esto es también coherente con el tipo de orientación estratégica que expuse hoy. Tenemos que tener confianza en la fuerza de la conversación, del diálogo, de la convicción, de los argumentos, y no apostar solamente a una posibilidad represiva. Ese es el factor común entre ambas situaciones. Yo creo en eso, y hasta que no se demuestre lo contrario, sigo pensando que tiene mejores resultados, que simplemente la actuación de tipo policial. En segundo lugar, no comparto que se le haya impuesto a GASEBA una definición. Allí hubo un diálogo, y hubo una conducta extraordinariamente positiva de la empresa, que respondió al pedido del gobierno, en el sentido de recorrer el camino que en definitiva se recorrió. Y una de las pruebas de lo que estoy diciendo, es el propio comunicado destacado que la empresa publicó en todos los diarios, señalando con justicia y destacando legítimamente su actitud de respuesta positiva ante la invitación que había recibido del gobierno. Así que yo no creo que haya habido, ni obligación, ni emplazamiento, ni mucho menos que eso.

Pregunta: ¿Cómo explica el señor Ministro que la firma UAIR –que ha demostrado valentía– consiga un inversor británico –que son los fondos Ashmore–, que el Estado se apropie del inversor a favor de PLUNA, dejando 170 puestos de trabajo directo de UAIR sin empleo?

Danilo Astori: Bueno, yo no comparto la afirmación hecha, porque no se ha tomado ninguna resolución al respecto. Precisamente en el día de hoy, nosotros vamos a tener una reunión con el Ministro de Transporte y Obras Públicas y con la Dirección de PLUNA Ente Autónomo, para analizar las posibilidades que están planteadas. Pero no debe afirmarse lo que se sostiene en la pregunta, entre otras cosas, por la fundamental razón de que no se ha tomado ninguna decisión al respecto. Y por supuesto, las características que menciona la pregunta como argumento, serán tenidas en cuenta por el gobierno, a los efectos de definir el mejor camino a seguir en el futuro; naturalmente teniendo en cuenta también la situación de los trabajadores, por supuesto que sí.

Periodista: Una pregunta que en su condición de político de raza de pronto responde, y no tanto en su condición de economista o de Ministro de Hacienda. ¿Qué opina de la reelección presidencial?

Danilo Astori: Que no son temas para discutir en este momento. Yo creo que es verdad lo que se ha señalado: tenemos que dedicarnos a gobernar y a trabajar para todos los uruguayos.

 Periodista: Muchas gracias

Danilo Astori: Muchas gracias.



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